¿Puede un país depender casi por completo del transporte marítimo para sostener su competitividad?

ThinkLine, por Luis Marcelo Ascencio

Chile es una economía abierta, con una red de 30 tratados de libre comercio que cubren 65 economías y representan el 88% del PIB mundial. En 2024, las exportaciones alcanzaron USD 101 mil millones y las importaciones USD 79 mil millones.

Sin embargo, al analizar la estructura modal del comercio exterior, emerge una característica estructural relevante: el 85% del valor y el 93% del volumen del comercio se moviliza por vía marítima.

No se trata de una coyuntura, más bien es la arquitectura del sistema.

Desde ese enfoque, la concentración modal obliga a examinar, de manera integrada, la robustez estructural del sistema logístico en su conjunto:

  1. Accesos terrestres y ferroviarios a puertos, como condición crítica para evitar cuellos de botella en nodos de comercio exterior.

  2. Integración intermodal donde sea pertinente, para reducir dependencia operativa y aumentar resiliencia.

  3. Conectividad efectiva de macrozonas productivas con corredores estratégicos.

  4. Coherencia entre planificación territorial y flujos reales de carga.

  5. Continuidad institucional en la priorización y ejecución de proyectos estructurantes.

El transporte marítimo concentra el flujo físico. El modo aéreo, aunque representa solo el 1% del volumen, concentra el 73% de los documentos aduaneros, evidenciando una dinámica diferenciada entre volumen, valor y gestión documental.

Esta configuración no es necesariamente un problema. Pero sí exige planificación logística multinivel y gobernanza coordinada.

En el PERLOG proponemos una aproximación estructurada basada en identificación de nodos críticos, diagnóstico mediante indicadores de desempeño (INDILOG), priorización técnica de proyectos estructurantes y definición de una Hoja de Ruta logística indicativa para el corto y mediano plazo.

La discusión no es ampliar infraestructura por inercia. Sino evaluar la robustez del sistema completo: accesos terrestres a puertos, integración ferroviaria donde sea pertinente, conectividad efectiva de macrozonas productivas, coherencia entre planificación territorial y flujos de carga, y continuidad institucional en la ejecución de proyectos, para sostener eficiencia y resiliencia de forma simultánea.

La facilitación del comercio, en este marco, forma parte del Sistema Logístico Nacional y no opera de manera aislada. Procesos, infraestructura y coordinación público-privada deben evolucionar de forma sincronizada.

Entonces, ¿qué implica fortalecer la arquitectura logística de Chile en esta etapa?

  • Reconocer que la eficiencia modal no reemplaza la resiliencia sistémica.

  • Evaluar el equilibrio intermodal como componente de competitividad estructural.

  • Priorizar inversiones con criterios técnicos y medición comparada de desempeño.

  • Alinear nodos, corredores y macrozonas bajo una lógica integrada de Sistema Logístico Nacional.

Destacados de la semana:

1. La industria marítima estandariza el Arrival Notice: DCSA impulsa API global

La Digital Container Shipping Association (DCSA) presentó su nuevo Arrival Notice API, un estándar que transforma la tradicional notificación de llegada —hoy mayoritariamente enviada en PDF por correo electrónico— en datos estructurados e integrables automáticamente en sistemas TMS y ERP.

El objetivo es eliminar errores manuales, correcciones por contactos desactualizados, disputas por avisos tardíos y miles de horas operativas dedicadas a tareas repetitivas. El nuevo estándar permite confirmación inmediata de recepción, interoperabilidad entre transportistas y trazabilidad completa del flujo documental.

¿Por qué esto importa?

  • Convierte un documento en dato estructurado interoperable.

  • Reduce fricción operativa y disputas en la última milla documental.

  • Acelera la adopción del eBL y la digitalización end-to-end del comercio marítimo.

2. Tarapacá se proyecta como hub logístico con el “Corredor Bioceánico Inteligente”

La Asociación de Industriales de Iquique y el Tamarugal (AII) y Corfo Tarapacá lanzaron el Programa de Difusión Tecnológica “Corredor Bioceánico Inteligente: Blockchain y Logística 4.0”, orientado a modernizar las capacidades tecnológicas del ecosistema regional.

La iniciativa contempla diagnósticos sectoriales, talleres especializados, pilotos tecnológicos y asesorías técnicas para empresas de transporte y comercio exterior, con foco en trazabilidad en tiempo real, seguridad de información y decisiones basadas en datos.

¿Por qué esto importa?

  • Lleva Logística 4.0 (Blockchain, IoT, IA, Big Data) a implementación práctica.

  • Cierra brechas de digitalización en PYMES logísticas.

  • Refuerza gobernanza y medición como condición para escalar impacto regional.

3. Barcelona consolida su liderazgo en electrificación portuaria con Nexigen

El Port de Barcelona celebró cinco años del Plan Nexigen, estrategia que posicionó al puerto como referente internacional en electrificación de muelles mediante sistemas Onshore Power Supply (OPS).

El despliegue permitió conectar buques portacontenedores, ferris y cruceros a energía eléctrica en puerto, reduciendo emisiones, mejorando calidad del aire y avanzando hacia el objetivo de neutralidad climática en 2050. La siguiente etapa contempla expansión de subestaciones y conexión simultánea de múltiples buques.

¿Por qué esto importa?

  • Integra sostenibilidad con planificación energética estructural.

  • Reduce emisiones en zonas urbanas portuarias de alto impacto.

  • Demuestra que la electrificación requiere modelo técnico, financiero y de gobernanza.

ThinkLine conecta los puertos, la logística y el futuro: cada semana compartimos ideas, análisis y tendencias para anticipar los cambios del comercio internacional.

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