¿Qué pasa cuando la logística urbana es el eslabón más débil?

ThinkLine, por Luis Marcelo Ascencio

Uno de los hallazgos más llamativos del PERLOG es que el lineamiento de logística urbana obtuvo la puntuación más baja de todo el sistema: 1,75 sobre 5. Por debajo del ferroviario, por debajo de los pasos fronterizos, por debajo de casi cualquier otro componente. Y sin embargo, es el que más directamente afecta a millones de personas y empresas todos los días.

El problema tiene nombre y dirección.

Comunas como Maipú, Quilicura, Renca y Pudahuel concentran la mayor parte de los centros logísticos, zonas industriales y terminales de carga del Gran Santiago, con más de 7 millones de habitantes. Son los nodos desde donde se abastece la ciudad más grande del país. Pero su infraestructura vial no evolucionó al mismo ritmo que la demanda. El resultado es congestión severa en horarios punta, rutas de carga que atraviesan zonas residenciales y costos operativos que suben por tiempos de viaje impredecibles.

Y el diagnóstico no mejora mirando hacia adelante.

Sin intervenciones estructurales, la congestión en estas zonas podría aumentar más de un 30% al 2030. Eso no es una proyección lejana: son cuatro años. Hoy no existe coordinación efectiva entre el crecimiento urbano, la localización de centros logísticos y la conectividad vial. Cada uno avanza por su cuenta, y los costos de esa descoordinación los absorbe el sistema completo.

La logística urbana no es un problema municipal. Es algo sistémico. Sin electromovilidad, sin infraestructura de última milla, sin normativas actualizadas y sin una estrategia coordinada entre actores públicos y privados, la ciudad que mueve el comercio exterior del país opera con fricciones invisibles pero permanentes.

Tres consideraciones que esto nos deja:

  1. Con 1,75 sobre 5 en el INDILOG, la logística urbana es el lineamiento con menor desarrollo de todo el sistema logístico nacional.

  2. La congestión en comunas logísticas del Gran Santiago podría crecer un 30% al 2030 sin intervención estructural.

  3. La falta de coordinación entre planificación urbana y logística convierte cada nuevo centro logístico en un nuevo problema vial.

1. Cuando el Estrecho de Ormuz se cierra, ¿qué salva al comercio global?

El Estrecho de Ormuz concentra el 11% del comercio marítimo mundial y el principal flujo energético entre Asia y Europa. Ante el aumento de la incertidumbre geopolítica y la drástica reducción del tráfico en la zona, cientos de embarcaciones varadas generan un efecto dominó que impacta desde los puertos regionales hasta el consumidor final.

La respuesta que está tomando fuerza en el sector son los Sistemas de Comunidades Portuarias (PCS): plataformas que permiten redirigir cargas en tiempo real, digitalizar procesos administrativos y coordinar a puertos, aduanas y transportistas bajo una única fuente de datos. En un punto de estrangulamiento geográfico, la fluidez de la información vale más que la capacidad de flota.

¿Por qué esto importa más allá de Ormuz?

  • Los PCS pasan de ser una herramienta de eficiencia a una infraestructura crítica de resiliencia

  • La visibilidad en tiempo real permite actuar antes de que el cuello de botella sea irreversible

  • La digitalización reduce la fricción administrativa que suele agravar las demoras físicas

2. Europa traza la ruta para descarbonizar el transporte marítimo

El sector marítimo europeo avanza hacia un modelo de emisiones cero con la electrificación de puertos y flotas como eje central. La tecnología OPS (Onshore Power Supply) permite que los buques apaguen sus motores auxiliares mientras están atracados, eliminando la contaminación en zonas portuarias urbanas. A esto se suman flotas de ferris con propulsión eléctrica e híbrida que ya operan en rutas regionales.

Los desafíos inmediatos son la capacidad de la red eléctrica para soportar la demanda de los buques y la estandarización internacional de los sistemas de conexión. Los proyectos piloto en puertos europeos muestran que la colaboración público-privada es la condición para superar esas barreras.

¿Qué implica este estándar para el resto del mundo?

  • Europa establece el marco regulatorio y tecnológico que otros sistemas portuarios deberán adoptar

  • La electrificación de muelles transforma los puertos en nodos energéticos, no solo logísticos

  • El hidrógeno verde y la propulsión híbrida ya no son proyectos piloto: son la dirección del sector

3. Valenciaport invierte en resiliencia climática con horizonte a 2035

La Autoridad Portuaria de Valencia puso en marcha un programa de 14 meses para identificar y mitigar los riesgos climáticos sobre sus instalaciones en Valencia, Sagunto y Gandía. El proyecto evalúa el impacto de olas de calor, lluvias torrenciales y ascenso del nivel del mar sobre rompeolas, muelles y terminales de carga.

La iniciativa se enmarca en el Plan de Cero Emisiones Netas de Valenciaport, que incluye electrificación de muelles, dos nuevas subestaciones eléctricas para 2026-2028, un gemelo digital para gestión energética en 2027 e integración de hidrógeno verde. La meta de descarbonización total es 2035, adelantando el plazo del Marco Estratégico de Puertos del Estado.

¿Qué deja este caso como referencia para el sector?

  • La resiliencia climática y la eficiencia operativa se planifican juntas, no por separado

  • El gemelo digital permite monitorear y optimizar el consumo energético en tiempo real

  • Anticiparse al plazo regulatorio es una ventaja competitiva, no solo un cumplimiento normativo

4. Kale Logistics Solutions: cuando la tecnología deja de ser un buzzword y se convierte en operativa del día a día

Blockchain, IoT, Big Data e Inteligencia Artificial ya no son conceptos del futuro en logística. Son la base sobre la que Kale Logistics Solutions construye soluciones concretas para operadores, puertos y comunidades de comercio exterior en todo el mundo. Su plataforma SaaS conecta actores, elimina procesos manuales y genera visibilidad en tiempo real sobre cada punto de la cadena.

Un ejemplo concreto: el Corredor de Comercio Digital entre India y Países Bajos, desarrollado por Kale y powered by Blockchain, permite trazabilidad completa de documentos críticos entre dos de los nodos logísticos más activos del mundo. La dirección es clara: logística sin papel, con datos que fluyen en tiempo real entre todos los actores del sistema.

¿Qué tecnologías están redefiniendo hoy la cadena logística global?

  • IoT para trazabilidad en tiempo real de carga y activos en toda la red

  • Machine Learning para reducir costos de flete y anticipar riesgos de proveedores

  • Big Data para optimizar rutas y dar visibilidad completa a todos los stakeholders

ThinkLine conecta los puertos, la logística y el futuro: cada semana compartimos ideas, análisis y tendencias para anticipar los cambios del comercio internacional.

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